Hotels
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En un Valle encantado, entre las Sierras de Espuña y Carrascoy, se esconde el Hotel Entresierras: Oasis del caminante, campamento del aventurero, paraíso del turista y hogar de todos los que descansan en él. Situado en el centro geográfico de la Región de Murcia se encuentra el Hotel Entresierras, un lugar ideal para aquellos que les gusta perderse del mundo , estando cerquita de todo. Su céntrica ubicación facilita el poder desplazarse en trayectos cortos a ciudades como Lorca, Alhama de Murcia, Aledo, Totana, Mazarrón y Murcia. Edificado en horizontal, sigue los cánones de la estructura de Road/Motel americano, esta a pie de carretera lo que nos otorga gran maniobrabilidad en los contactos y desplazamientos. Su edificación está armónicamente integrada con el paisaje agreste de las montañas que nos dan nombre. La amplitud de sus espacios abiertos contemplan unas instalaciones confortables y muy tranquilas, que unidas al buen trato de nuestros empleados y un servicio casi personalizado, harán las delicias de nuestros huéspedes. Situado junto a la Autovía del mediterráneo, el Hotel Entresierras es ideal para aquellos que viajen con su vehículo, que les gusta moverse con libertad, explorar una Región llena de sorpresas, sabiendo que al final de la jornada descansará como en su propia casa.
Festivities and traditions
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La fiesta más importante de la Villa es la que se celebra en el mes de agosto, del 20 al 24 en honor a San Bartolomé Apóstol. En el transcurso de las mismas se celebran numerosos actos religiosos, folkloricos, bailes populares, juegos infantiles, cabalgatas, cucaña y diversas actividades deportivas y culturales. El acto más típico y tradicional de estas Fiestas Patronales, es el denominado “LAS PITANZAS”. La Pitanza es un panecillo redondo, de unos 200 gramos de peso aproximadamente que es lanzado a millares, desde tiempo inmemorial, desde los balcones del Ayuntamiento de la Villa. Se trata de un acto único a nivel regional y nacional. Esta tradición hunde sus raíces en la Edad Media, cuando desde el torreón de la antigua fortaleza (castillo formado por siete torres y anchas murallas, ubicado en el lugar que hoy ocupa la Iglesia Parroquial de San Bartolomé Apóstol) se entregaba pan a las personas que residían en el exterior del recinto amurallado y carecían del mismo por encontrarse la población en una época de penuria y hambruna. Dicho acto se complementa durante toda la mañana del día 22 de agosto con un pasacalles denominado “de la recogida de la harina”, donde el Alcalde, Concejal de Fiestas, Comisión de Festejos, Reinas de las Fiestas y pueblo en general, recorren el Pueblo acompañados de una banda de música recogiendo, casa por casa, una bolsa de harina o su equivalente en metálico. La “Pitanza de honor” es lanzada, cada año, desde los balcones de la Casa Consistorial de la Villa, el día 22 de agosto, por una personalidad relevante, seguidamente las Reinas de las Fiestas y bellas señoritas de la localidad lanzan el resto de panecillos a cuantos esperan ansiosamente llevarse a casa la preciada pitanza, porque cuenta la tradición que “en la casa donde se guarda una “pitanza” no habrá hambre en todo el año”. Por este motivo, como manda la antigua costumbre, el panecillo del Santo Patrón, pitanza de medievales raíces, símbolo de celebración única, se guarda celosamente para que el Apóstol propicie y bendiga todos los días del año el alimento familiar. Fechas aproximadas 2026