Alojamientos vacacionales
Lo Pagan (San Pedro del Pinatar)
El apartamento mas exclusivo con piscina privada Descubre el encanto de Pernocta21, un acogedor loft situado en Lo Pagan, a pasos de la playa y el parque regional de San Pedro del pinatar. Totalmente reformado, perfecto para parejas. Vive una experiencia única en este espacio diseñado para tu confort y relajación. ¡Tu escapada ideal te espera!
Monumentos
Aledo
El nombre viene de pico ya que en estos se clavaba la cabeza o miembros de las personas que se ajusticiaban. Esta construcción es un símbolo de opresión feudal. En la Edad Media se torturaba a los reos para obtener sus confesiones y luego se les exponía a la vergüenza pública, atados en las picotas para que los habitantes del pueblo le lanzaran piedras e insultos. El 26 de mayo de 1813 las cortes de Cádiz mandaron destruir todas las picotas para asegurar la libertad de los habitantes de los pueblos. La picota de Aledo fue construida a finales del siglo XVI, a partir del 25 de julio de 1592, cuando el rey autoriza a la villa a emanciparse de la jurisdicción de la orden de Santiago y le da permiso para tener cárcel y picota. En sus orígenes la picota aledana, era un simple tronco de madera clavado con fuerza al suelo, después pasó a ser cubierta de ladrillos vistos para conseguir más firmeza, y así es como se mantiene hasta nuestros días. Aún se conservan grilletes y se puede ver en el propio monumento los picos que sobresalen en donde se ataba a los reos o se clavaban sus miembros. Estructura: Tiene una estructura cilíndrica recubierta de una capa de ladrillo visto que la protege del paso del tiempo.
Monumentos
Ricote
La almazara de la Orden de Santiago en Ricote, descrita en la visita de 1495, fue una de las dos que existieron en la villa. La más antigua se situaba frente a la fuente del Algezar, hoy conocida como ¿El Pilar¿, fuera del núcleo urbano en aquel entonces. Esta almazara contaba con tres naves y una piedra, y en el siglo XV estaba bien equipada para la producción de aceite. Frente a ella se construyó en 1511 El Pilar o abrevadero por orden de la Orden de Santiago, para aprovechar el manantial que aún hoy fluye. Aunque el agua no es potable, ha servido durante siglos para usos domésticos y agrícolas. Con el tiempo, la almazara pasó a formar parte del casco urbano, en el llamado ¿barrio de arriba¿. En los siglos siguientes sufrió un progresivo deterioro hasta quedar casi en ruinas, siendo finalmente reconstruida en el mismo lugar. La pérdida de control de la Orden sobre sus propiedades contribuyó al abandono, aunque en 1734 se encontraba de nuevo en funcionamiento gracias a una mejor administración.